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    ignorancia 06      |

    Ficha de cierre residencia:   Artista: Paula Vélez. | Período: Mayo - Junio 2019


    ignoranciala: Jaime Carmona Múnera.


    Me ha costado mucho resolver este pequeño texto que pretendía ser una especie de entrevista conformada por una serie de preguntas vía email a Paula Velez.  La intención era conocer más sobre ella, pues de ella sabemos poco, sin embargo las preguntas que hasta ahora me había planteado no parecen satisfacer ese objetivo, y por esto las escribo, las borro y las re-escribo de nuevo.  


    Este texto que en teoría sería una herramienta para acercarnos un poco a Paula y su trabajo, pero se ha convertido en un laberinto del que ya supongo la salida en las preguntas que escribo, al revisar  el trabajo de Paula, aquel que conozco en persona y el colgado en su página de internet me permiten conjeturar e intuir la respuesta,  una respuesta que respondería a preguntas quizás puntuales y técnicas, comunes, las que se hacen para hacer un perfil, pero creo que prefiero no salir por ese camino, me gustaría encontrar otra salida, pues este perfil podemos encontrarlo escrito por ella misma respondiendo a muchas cosas.


    Sé que estoy en un error al desconfiar de las preguntas y confiar  en la respuesta imaginada, pero creo que al final lo que me respondo no sería suficiente para satisfacer el real deseo: conocer a Paula de verdad, en persona, conversar con ella, divagar por las calles casi post apocalípticas del feed de la residencia y recoger sus gestos, desvíos, silencios, ruidos y titubeos.

    Mientras se construye esa salida, voy a seguir perdido en este laberinto ignorando la salida. Perdido también se está bien.


    Las preguntas que intento escribir para esta entrevista imaginada giran alrededor de Medellín (ciudad de Paula, y mía también), cómo ella percibe el rol que ha tenido su obra en la ciudad y en los comienzos del siglo XXI; cómo vivió ella el final del XX, como entiende el arte y su trabajo, las diferencias entre París (donde reside) y Medellín, cómo la afectan estas diferencias; Preguntas sobre la música, el sonido y el video como lenguajes estéticos, cual es su relación con temas supuestamente contemporáneos como los feminismos, colonización, activismo, política, migraciones y cómo están presentes también su cotidianidad, la maternidad, la adultez, el amor, la amistad, el compartir.

    así también por sus metodologías para aplicar el anarquismo pacifista patafísico.


    Paula creó y participó en proyectos que de manera cursi pero muy sincera confieso fueron una gran influencia en el desarrollo de mis intereses. Recuerdo haber ido al Día del robot en la Universidad Nacional de Colombia, y la fascinación me dura hasta ahora, o tener la nostalgia de los días de El Suiche o era verla tras el proyector y al otro dia querer ser vj… También me causa intriga/interés/admiración la figura no protagónica de su presencia tras los proyectos y  cuales son sus posturas sobre la idea de colaboración.


    Ver la lista de proyectos de Paula Vélez es hacer un recorrido por una lista de cosas que me han afectado directamente, a las que retorno constantemente. Paula ha sido una presencia indirecta en escenarios que me han abierto la mirada, que me han dado referencias, nombres y  sobre todo un impulso sobre el deseo de actuar, de hacer cosas.


    Me veo impulsado a describir cada evento para poder explicar detalladamente esta sensación o para dar pistas de estos proyectos y las detonaciones que hicieron en mi cabeza y en la de otros tantos que hemos tenido la oportunidad de vivirlos de cerca o de lejos,  pero sería mucha tela para cortar, Y ella lo tiene muy bien archivado en su página: https://paulav.net/


    Esta supuesta entrevista termina siendo entonces una pequeña carta, para agradecer a Paula su participación en este proyecto y una divagación sobre ideas sueltas, un poco inconexas, bastante sinceras. Espero pronto conocer a Paula, (me crucé con ella un día, en París, pero me asusté y era otro asunto el que nos convocaba), espero que sea más pronto que tarde, la oportunidad para conversar e indagar estas inquietudes frente a frente, una sesión de chismoseo libre de objetivos para saber nombres, tiempos, circunstancias, errores, fracasos, dudas.  Para luego tal vez decir con más propiedad que no conocía a Paula, o que son varias Paulas, o que cualquier perfil probablemente se quede corto.














  2. ignorancia 06      |  

    Ficha de cierre residencia:   Artista: Paula Vélez. | Período: Mayo - Junio 2019

    Paula Vélez: 

    Pro . sopa . gnosis

    Conociendo esta receta, cada vez que se prepare, ayudará a acordarse de alguien mientras se prepara y mientras se disfruta.

    Puede pasar que se desdibuje el rostro en nuestra memoria de esa persona que nos enseñó a hacer la sopa y que algún día nos la sirvió, cuando teníamos frío, cuando teníamos hambre, cuando nos sentíamos enamorados, cuando nos sentíamos en desamor, cuando teníamos mucho calor o un guayabo de cualquier índole.

    Aquí va la receta para cerrar la Residencia Prosopagnosia de La Ignoranciala… lala lala lá… No olvidarse de poner música mientras se cocina.

    Sopa de calabaza de Paula

    Nota: improvisar es la clave de sol para esa receta amarilla naranja.

    Los ingredientes:

    · 1 Calabaza de cualquier tipo, pero que sea de la gama de los amarillos hasta los a/naranjados.

    (eso quiere decir que alguna vez le he puesto hasta naranjas, o cosas anaranjadas para ensayar)

    la cantidad o tamaño de la calabaza tendrá que ser calculada según el número de comensales. Así que si se quiere empezar con una sola persona de conejillo de indias, se hace la mitad de la calabaza)

    · 2 Zanahorias (o tres, o media) lo que importa es que haya más calabaza que zanahoria. Algo así como una proporción de 70/30

    · Raíz de jengibre. (el equivalente a dos falanges del dedo pulgar de quien cocina) Ojo, la receta no lleva dedos.

    · Cucharada de aceite de coco, (si quien cocina está en Rusia y no hay palmeras, se puede prescindir del aceite, intentar con otros como aceite de ajonjolí, o de alguna otra planta, nuez, árbol…**) 

    · Sal de mar, de desierto o de piedras de montaña. Pimienta de cualquier color, rosada, blanca, gris, negra, azul, fucsia, roja.

    · Agua.

    Opciones: poner menos agua y al final agregarle leche de almendra, o leche de arroz, de nuez, de soya. 

    Poner otras verduras, o frutas, o tubérculos como la patata anaranjada 

    Preparación:

    Se lavan, pelan y cortan la calabaza, las zanahorias y el jengibre.

    Calabaza y zanahoria se ponen al idealmente al vapor con un poquito de agua que se va a usar luego. Cuando falten un par de minutos para sacarlas del vapor, yo le meto el jengibre al agua abajo de lo del vapor para que suelte un poquito. 

    Se dejan lo suficiente para que ablanden pero que queden como que se pueden morder sin que sean demasiado blanditas. Algo así como un poquito menos que al dente. El agua va a quedar como con un poquito de infusión que le cae, así se guarda más lo de las vitaminas, se recupera. A veces le he agregado alguna planta aromática como menta o otras cosas, como para que esa agua sea como una especie de aromática. Depende de cuál brujería y efectos se quieren hacer con la posterior ingestión de la sopa.

    Mezclar,

    Se ponen calabaza, zanahorias, jengibre, aceite de coco, sal y pimienta en el agua (o poca agua y un poquito de leche de almendras).

    Se mezcla con batidora manual (deben estar más blanditas la zanahoria y la calabaza), licuadora eléctrica o batidora eléctrica de mano.

    La hojita o decoración comestible va desde una hoja de la manga, un trébol, cilantro, trocitos de pimienta de colores, hasta lo que quieran inventarse que salga con lo amarillo o que contraste con lo amarillo-naranja.

    El jengibre según lo picante que se quiera se puede reducir o aumentar, sin que sea demasiado para que no vaya a tener un efecto de ‘prosopagnosia’ o incapacidad de reconocerle el rostro a la sopa de calabaza de Paula.

    Estaré esperando la foto de la sopa de Jaime y la de Alejandra que tuvieron la ocurrencia de invitarme a prosopagnosticar.

    Se reciben cartas postales con variaciones de la receta o otros juegos de azar, como para hacerle un guiño al verdadero mail art en papel y hacerle un gesto de repudio a las paranoias contemporáneas de hacer conocer públicamente el lugar donde se está viviendo provisionalmente.

    Entonces, desde algún lugar de (una) mancha en un mapa, animo a iniciar un juego de cartas postales a quienes se animen, y no olviden poner la dirección para poderles hacer llegar una respuesta.

    Paula Vélez Bravo

    4, Place Violet

    75015 Paris

    Posdata para insensibles.

    ** En la receta sugiero no usar mantequilla para que la sopa no tenga efectos secundarios como la post-tristeza-desconocida. Esto puede ocurrir porque la mantequilla viene de la leche de una vaca. De una vaca en duelo porque el ternerito nació y directo hacia el matadero. A esta vaca no le gustan los guantes que la inseminaron para parir, ya que es la única manera en que una hembra mamífera produce leche. Tampoco le gusta que una máquina succionadora sea pegada a sus tetas adoloridas cada día de sus días antes de quedar como tajada congelada envuelta en plástico con bandeja de icopor flotante tiempo después en el mar. Además, nuestras mamás sapiens nos destetaron hace mucho tiempo, ya no necesitamos leche. Las tetas sapiens son solo para nuestros múltiples formas de placer pansexual. Y las de las vacas, eventualmente también, si se lograse realmente y antes que nada el consentimiento de las vacas.